Las falsas promesas psiquiátricas (2017), G. Rendueles
"Las falsas promesas psiquiátricas" (2017)
Guillermo Rendueles
ed. la linterna sorda, 2017, 313 págs.
Guillermo Rendueles Olmedo (Gijón 1948) es un psiquiatra activista en activo que lleva publicados varios libros sobre el (mal) estado de la psiquiatría.
Leer sobre el estado de la psiquiatría y los diferentes colectivos de apoyo psicológico individual y social en la actualidad, y descubrir que nada sirve para nada, no deja de ser impactante. Rendueles nos lleva de paseo por casi todas las áreas de situaciones de problemática psiquiátrica y psicológica y nos deja hechos polvo. La mayoría de patologías no existen o son inventadas para evadirse del malestar social. Y las verdaderas enfermedades son enmascaradas con medicación, pero no se curan.
Resulta demoledor, quizá esclarecedor, acceder a conclusiones tan rotundas sobre la fibromialgia, intentos de cambio de sexo y la conversión de actuaciones viciosas clásicas como la gula, sexo, drogas, juego... que se transforman en psicopatologías.
Rendueles es un activista de extrema izquierda de manual. Que es algo como oír a un cura católico: les es imposible salir de su propio esquema. Creo que hace una radiografía de nuestra sociedad muy acertada, puede que no en todos sus extremos, pero, sus soluciones pasan por volver al pasado y reencontrar espacios de convivencia que se han perdido o a los sindicados como protectores del trabajador (¿?). Pero eso es imposible. Nunca podemos volver atrás.
La alternativa es pensar en soluciones nuevas. Salir del romántico pasado (quizá sublimado) de lucha obrera e imaginar formas de actuación para siglo XXI. Espacios y convivencias diferentes para las problemáticas actuales.
Aparte de este libro, puede leerse esta entrevista anterior en la que habla de los mismos temas y quizá algún otro:
- Moreno, Fidel y Casani, Borja (2011) El estado de malestar. Entrevista con Guillermo Rendueles. El Estado Mental, 1, Madrid. Disponible en: http://www.vientosur.info/documentos/El_estado_de_malestar.pdf
***
A mí con el Dr. Rendueles me ha pasado una cosa curiosa. He pasado del entusiasmo inicial con la entrevista y el principio del libro, a un sentimiento de total desinterés hacia el final. He tenido la sensación que todas sus afirmaciones se podían poner perfectamente en su contra.
Hay un como —de todo tiene la culpa los demás, casi siempre el poder. Que no siempre es aplicable. Cabría recordar que entre enfermo/psiquiatra el poder lo ejerce el médico.
¿Que la psiquiatría y la psicología no pueden hacer nada por el individuo? ¿Alguna crítica interna? Ninguna.
Que de todo nos salvarán los sindicatos y la unión de los obreros. Cabría recordar que eso solo sería (fue) válido en grandes empresas con muchos trabajadores, no en la dependienta de la tienda de la esquina, que en definitiva son la mayoría de trabajadores.
El doctor Rendueles trabaja en Asturias, zona laboral sujeta a unos cambios muy determinados. El sector de la minería y de la metalurgia fueron liquidados con jubilaciones anticipadas
"aceptar las jubilaciones anticipadas, impuestas por pactos sociales, económicamante les convirtió en rentistas (una clase ociosa que recibe dinero por nada)" pág. 185
Hombre, reciben dinero porque han trabajado, han cotizado previamente... no por nada. Pero en cualquier caso, esas masas están inundando los centros de salud mental básicamente por falta de autoestima.
Si esto es así, esa izquierda radical en este momento, que propone como medida de futuro la "renta básica" ¿no extendería con ello el mismo problema a toda la población rentabasística? ¿no se ampliaría con ello ese mismo tipo de psicopatías?
Según Rendueles el trabajo es el infierno, pero si no se trabaja es peor que el infierno. Pero, ¿o aceptamos el trabajo o no lo aceptamos? ¿no todo el mundo puede ser Steve Jobs? Hay que llegar a alguna especie de compromiso. ¿Volvemos al campo y vivimos del trueque? Ya no estamos en el siglo XIX, los obreros pueden estudiar, pueden progresar, pueden MONTAR COOPERATIVAS. ¿Por qué no las montan?.
Hay tantas cosas que discutir, que matizar.



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