Neurología, Psiquiatría, Psicología...

La memoria (1948) René Magritte
Puede parecer demasiado básico, pero nunca innecesario, tratar de exponer las diferencias que hay entre las diversas ramas de la medicina, de las ciencias sociales y las ciencias en general que se ocupan de las enfermedades o trastornos cerebrales y mentales. Aunque sea desde el punto de vista de un profano, del que los especialistas seguramente abominarán.
La Neurología y la Psiquiatría son dos especialidades de la medicina que se estudian después de la carrera de Medicina con una duración entre seis y siete años, más entre tres y cinco años de la especialidad elegida.
Psicología es una carrera de grado que pertenece a las Ciencias Sociales con una duración de cuatro años.
La neurología (neurólogo/a)
Es una especialidad de la medicina que se ocupa del estudio, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de las enfermedades y trastornos del sistema nervioso. Bajo el término de enfermedad neurológica se engloba a todas aquellas enfermedades que afectan al sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y el sistema nervioso periférico (músculos y nervios).
Aunque las enfermedades más frecuentes son las demencias (entre las que se incluye la enfermedad de Alzheimer), el ictus, la epilepsia, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple o la migraña; también hay que desatacar otras enfermedades neurodegenerativas y neuromusculares como la esclerosis lateral amiotrófica, las distrofias musculares o las disfonías.
La psiquiatría (psiquiatra)
Parte de la medicina que se ocupa del estudio, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de las enfermedades mentales de carácter orgánico y no orgánico.
El problema que tiene la psiquiatría es que para diagnosticar un trastorno mental no dispone de marcadores biológicos. Es decir, no hay ninguna prueba que confirme lo que dice el enfermo. El paciente describe su dolencia y el médico de acuerdo con unos protocolos definidos en base a la estadística supone la dolencia. No llegan a más. En cuanto al paciente si se le puede relacionar con una dolencia física cerebral, lo envían al neurólogo.
Psicología (psicólogo/a)
Ciencia que estudia los procesos mentales, las sensaciones, las percepciones y el comportamiento del ser humano, en relación con el medio ambiente físico y social que lo rodea.
Psicología es una especialidad que antes se estudiaba en Filosofía como una materia especulativa. Se la metió con calzador en la ciencia centrándose en el estudio científico de la conducta: ensayos y estadísticas (que es su finalidad). De cómo con esa formación pueden atender a pacientes, me resulta poco serio. Pueden establecer modelos de cambios de comportamiento para solucionar problemas de conducta: terapia de pareja, mediación, test, etc. pero todo lo demás es hacer de confesor/persona que escucha como terapia. Es importante señalar que los psicólogos no pueden recetar medicamentos.
Neurociencia
A estas tres especialidades se ha unido este concepto que aunque puede parecer referirse solo a la Neurología viene ser como una especialización que también hacen los psicólogos (máster en neuropsicología de dos años con asignaturas de neurociencia) que trata de todas las novedades en las ciencias del cerebro, así como una mezcla de todas ellas. (Hay que tener cuidado con quien se presenta como neurocientífico y con qué preparación).
En España de momento se estudia como máster. No hay una carrera con ese nombre, pero en Estados Unidos sí que la hay. Parece una formación con una mezcla de biología, psicología, bioquímica y anatomía y sus relaciones con el comportamiento y el aprendizaje.
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La mejor forma de saber si una persona sufre un trastorno físico mental es la autopsia del cerebro. Método desaconsejable en personas vivas. Hay varios tipos de pruebas de diagnóstico de enfermedades cerebrales, la mayoría muy costosas y perjudiciales (por radiación, etc.) para hacerlos porque sí. En cualquier caso los resultados señalarán las patologías más extremas, como: tumores, avance de las placas amiloides en el Alzheimer, anomalías varias, etc.
Cuando se hace una autopsia cerebral solo se puede observar:
- los tumores, es decir, formaciones extrañas de materia cerebral que presionan en lugar donde está situado, dando lugar a trastornos variados.
- desarrollo anormal del órgano o malformaciones congénitas o adquiridas
- daños causados por traumas físicos
- atrofia vascular causante de demencias
- exceso de líquido por derrames cerebrales o hidrocefalia
Es interesante recordar lo poco interesados que están los forenses/patólogos en hacer autopsias de cerebros personas sanas (fallecidas) para determinar genialidades. Valga el ejemplo de las peripecias del cerebro de Albert Einstein extraído por el forense en la autopsia sin permiso de la familia y que fue enviado a distintos especialistas para que lo analizaran. No lo hicieron. Y cuando se encontró un trozo del mismo como perdido en un rincón al cabo de bastantes años (bien conservado) fue analizado sin poder ofrecer ninguna explicación válida de la excepcionalidad de su poseedor.
Por todo ello y hasta la fecha la forma de llegar a conclusiones sobre cómo funciona el cerebro y la mente se basa en lo que se puede determinar por las personas enfermas: si un accidente con trauma cerebral en una determinada región del cerebro causa tal trastorno, si se extirpa una parte del cerebro como consecuencia de un tumor y pasa lo otro, si un tumor presiona en tal lugar, si un golpe en tal sitio deja a una persona amnésica, si un medicamento provoca tal reacción de comportamiento (el Pramipezol para los enfermos de Parkinson les producía ludopatía extrema), etc.
Concluyendo el conocimiento del cerebro y la mente ha avanzado seguramente mucho, pero está en el mismo lugar que el del cáncer: se sabe mucho y se sabe poco.


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