PRI: Jean-Paul Sartre (1905-1980)

Sartre de niño
En su autobiografía de la etapa infantil "Las palabras" ( Les mots, 1964 ), escrita cuando Sartre tiene sesenta años, podemos encontrar algo parecido a un Primer Recuerdo Infantil:
"Anne-Marie (la madre) me hizo sentarme frente a ella, en mi sillita; se inclinó, bajó los parpados, se durmió. De esa cara de estatua salió una voz de yeso. Yo perdí la cabeza: ¿quién contaba, qué y a quién? Mi madre se había ausentado; ni una sonrisa, ni un signo de conveniencia, yo estaba callado. Y además no reconocía su lenguaje. ¿De dónde sacaba esa seguridad? Al cabo de un instante lo comprendí: el que hablaba era el libro. Salían de él unas frases que me asustaban; eran verdaderos ciempiés, hormigueaban de sílabas y de letras..."
Esto se produce cuando Jean-Paul aún no sabe leer (3 años ?), pero aprenderá pronto y solo. No hay fecha para este recuerdo y en realidad no es el primero, tampoco se sabe cuál es, pero es el más significativo. De hecho, los libros, la lectura y la fantasía derivada de ellos serán el pilar de un niño encerrado en una biblioteca (por voluntad propia, como Borges)
He vuelto a leer esta autobiografía que no recordaba bien. Tenía la impresión de que el autor recordaba cosas de antes de los dos años preceptivos. Lo que sucede es que la forma de escribir lo sugiere, pero no es así. Casi no usa su edad como señales en el tiempo. Todo queda mezclado en una especie de capsula temporal de la niñez como tal.
Han pasado cinco años desde mi última lectura y mi apreciación sobre el texto parece distinta. Reconozco una gran capacidad de introspección y calidad literaria en Sartre. Después de haber leído hace un par de días la "Carta al padre" de Kafka, le encuentro similitudes. Kafka porque tenía un padre opresivo, Sartre porque el suyo había muerto muy pronto sin decir adiós. Todo sirve para estar ofendido con el mundo. No es que Sartre lo esté especialmente, pero todos tienen sus demonios.


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