anexo a: Ted Bundy y otros asesinos en serie en USA (2/2)


Quisiera ampliar lo que comentaba ayer sobre este tema.

Dentro de la psicología y psiquiatría forense existen estudios diversos sobre la génesis del asesino en serie. Tanto de morfología cerebral, como psicológicos.

Hay por ejemplo la famosa y desacreditada "tríada de Macdonald" que identificaba al asesino por tres parámetros que se daban juntos en la infancia:
  1. enuresis (hacerse pipí por la noche hasta bastante mayores)
  2. piromanía (manía de hacer fuego)
  3. crueldad con los animales
Se abandonó porque no se consideró lo sufientemente relevante. Aunque a mí lo de la crueldad con los animales me preocuparía y hay que saber distinguir los grados de importancia, que evidentemente los hay.

También se consideró la importancia de los hogares desestructurados y la presencia de madres autoritarias frente a padres pusilánimes. También se abandonó.

Hay también estudios sobre la morfología de cerebros de asesinos que muestran malformaciones o poco desarrollo en ciertas áreas, lo que abonaría la idea de disfunción cerebral=comportamientos anormales. El problema que surgió es que algunas de esas malformaciones las tenían también sujetos sanos y sociales. Así pues, también se descartó.

Creo que ha habido bastante precipitación a la hora de descartar la presencia de problemas o circunstancias que podrían influir en comportamientos dañinos o criminales. La moderna psicología pretende ser absolutamente científica y para serlo es necesario que cada síntoma A tenga siempre como resultado una B. Siempre y cada una de las veces. El problema es que quizás nos hallamos ante algo que no puede ser una ciencia exacta.

Como sea que todos estos estudios se realizan, no con el afán de ayudar o de entender, sino con el fin de criminalizar y señalar al posible criminal están condenados al fracaso. Porque no se puede establecer la certeza entre un trauma físico o psicológico y un comportamiento criminal posterior. Pero sí se podrían tener en cuenta. Habría que cambiar el enfoque. De criminalizar a ayudar y solucionar.

Me viene a la cabeza el caso de 1993 de los dos niños ingleses de once años que mataron brutalmente a otro niño de dos años. Fueron privados de libertad hasta su mayoría de edad en 2001. Tienen la identidad cambiada, están protegidos y dicen que bajo vigilancia rigurosa. Pero uno de ellos fue de nuevo encarcelado en 2010 por pornografía infantil hasta 2013. Hay un reciente documental sobre el caso que no he visto  "Detainment" (2019). Un caso que de no haber habido cámaras de seguridad hubiera quedado impune. Me pregunto ¿de qué forma se pueden administrar tales hechos? ¿Si estos niños, aunque fueran niños, han sido debidamente tratados psiquiatra y psicológicamante? ¿Si debemos admitir que ya no pueden volver a vivir en sociedad?

Me pregunto si hacemos la preguntas adecuadas y si estamos en condiciones de responderlas.

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